Fundamentos:
A lo largo de su historia, el frágil ecosistema de
Rapa Nui ha sido seriamente degradado, estudios paleobotánicos
y arqueológicos han confirmado la extinción
de especies, en los últimos 38 mil años grandes
cambios climáticos junto a episodios eruptivos produjeron
extinciones de especies leñosas incluso antes de la
llegada de sus primeros habitantes. Proceso que se acentúa
con la llegada del hombre a la Isla en el siglo V D.C. contribuyeron
a éste la agricultura de tala y roza, la sobreexplotación
de la fauna (los registros arqueológicos dan cuenta
del consumo de especies de Lechuza, Taguas, Garzas, y diversas
Aves Marinas hoy extintas), la introducción de especies
invasivas como la Rata Polinesia y la explotación de
recursos forestales para el trasporte de Moai y la Construcción
de Ahu. Entre las especies más renombradas extintas
aparece la Palma de Isla de Pascua (Paschalococos disperta)
, que junto al toromiro (Sophora Toromiro) y Hau Hau (Triumffeta
semitriloba) eran las especies predominantes del bosque subtropical
prehistórico. En tiempos históricos con la transformación
de Rapa Nui, en una enorme hacienda ganadera, se produce la
extinción del Toromiro y el Sándalo (Santalum
sp.), la reducción a niveles críticos de conservación
del Hau Hau, Mako´i (Thespesia Populnea) y Ngaoho (Caesalpinia
major), entre otras especies. La introducción de nuevos
cultivos produjo en las plantas de valor alimenticio una pérdida
de su biodiversidad, como el caso del Taro que de las 24 variedades
recopiladas por Metraux en 1938 hoy sólo se conservan
6, algunos muy escasamente representados, algo similar ocurre
con el Camote (de 25 nombres hoy se conservan 5), Caña
de Azúcar (se mencionan tres variedades, hoy se conservan
2, una introducida en tiempos históricos), Ñame
(41 variedades mencionadas), Plátanos (10 variedades
mencionadas por Metraux, hoy se reconocen 7) y Calabazas (extintas
en épocas históricas, fueron recientemente reintroducidas).
Actualmente el incremento descontrolado
del ganado, las quemas de pastizales y la propagación
de especies vegetales invasivas junto a plagas también
exóticas amenazan gravemente su flora nativa y naturalizada.
La sobre explotación para artesanía
de la madera, corteza y frutos de especies como el Mako´i
(tallado de figuras de alto valor comercial), Mahute (su corteza
se utiliza para la confección de trajes típicos),
Marikuru y Ngaoho (sus semillas se utilizan para collares),
han puesto en riesgo a estas especies ya que es muy escaso
su cultivo, prefiriendo la población extraerlos del
medio natural, generando un grave riesgo para la supervivencia
de estas especies en el mediano plazo.
El principal problema ambiental priorizado
por el proyecto radica en el escaso número de individuos
de las especies y subespecies antes mencionadas, y la solución
propuesta es aumentar el número de individuos de las
especies vegetales endémicas y naturalizadas de valor
cultural, alimenticio, medicinal y para la confección
de artesanías.
Asimismo se propone recuperar las estructuras
agrícolas ancestrales que se encuentran en estado de
abandono, repoblándolas con los nuevos individuos,
contribuyendo así también a su puesta en valor
y conservación.