Antecedentes Biofísicos:
Isla de Pascua está ubicada
en el extremo oriental de la Polinesia, en el Océano
Pacífico Sur, en la Latitud 27° 9' Sur, y
la Longitud 109° 27' Oeste. Se encuentra a 3.700
km de la costa de Chile continental y a 2.600 km de
Mangareva en el archipiélago de Gambier. Esta
ubicación le confiere la característica
de ser una de las tierras insulares habitadas más
aisladas del mundo.
La isla tiene una forma triangular
que abarca una superficie aproximada de 16.600 ha, cada
uno de sus lados posee una distancia de 16, 17 y 24
km respectivamente, siendo el ancho máximo de
la isla 12 km.
El clima de Isla de Pascua es marítimo,
de características subtropicales, templado cálido
con lluvias todo el año. A pesar de la gran cantidad
de días con precipitación y de que el
promedio de nubosidad alcanza a 2/3 de cielo, la luminosidad
es alta y el número de horas de sol es muy elevado.La
humedad relativa de Isla de Pascua es bastante pareja
a lo largo del año (75% a 81% en los valores
medios mensuales y 77% como promedio anual), reflejando
el carácter oceánico allí imperante.
El promedio anual de precipitaciones
para Isla de Pascua es de 1.126 mm, con una variabilidad
de 31% sobre el valor medio, la máxima precipitación
cae en otoño (30%), siendo mayo el mes más
lluvioso con 137 mm. En el resto de las estaciones del
año las precipitaciones se distribuyen en forma
relativamente pareja, lo que denota el carácter
oceánico del clima. El mes más seco es
septiembre con 73 mm en promedio.
El valor más bajo de las mínimas
medias en Isla de Pascua es de 15,5°C y el valor
más elevado de las máximas medias es de
27,3° C. A pesar de su carácter oceánico,
la isla muestra una oscilación anual clara de
sus componentes térmicos.
El rango entre las temperaturas medias mensuales más
altas y más bajas es de 5,3° C; la temperatura
media anual es de 20,7° C.
Antecedentes geológicos volcánicos:
De acuerdo a lo anterior se puede señalar que
Pascua es una isla volcánica de tipo oceánico,
de edad reciente, estructurada por un complejo ciclo
efusivo que culminó con el desarrollo de varios
centros eruptivos, los que, asociados a los procesos
erosivos del mar, le dieron los rasgos morfológicos
que hoy presenta.
Cabe señalar que Isla de Pascua,
dentro del marco de la tectónica global de placas,
se encuentra ligada a una línea de alto flujo
calórico, conocida como "Easter Hot Line",
que corta el océano Pacífico a la latitud
de 27° S aproximadamente. Además, forman
esta línea otras islas volcánicas como
Sala y Gómez, San Félix y San Ambrosio,
la isla Pitcairn hacia el W de la dorsal del Pacífico
y numerosos volcanes submarinos que le dan continuidad
a esta "línea caliente" hacia el W.
El triángulo volcánico
constituido por Isla de Pascua se levanta a unos 3.000
mt sobre el fondo oceánico, y su base oceánica
tiene forma trapezoidal, alcanzando dimensiones de 130
km x 90 km x 60 km x 100 km, aproximadamente; es decir,
su superficie basal es casi 50 veces superior a la superficie
de la isla y dada su pendiente, su cuerpo estructura
un típico escudo volcánico oceánico.
Isla de Pascua está formada,
en rasgos generales, por tres centros volcánicos
principales: Poike, Rano Kau y Terevaka. Estudios recientes
demuestran la diferencia y complejidad de los procesos
volcánicos que han estructurado estos centros,
siendo el Poike el de evolución más simple
y, a su vez, el más antiguo, como lo revelan
las edades absolutas potasio-argón, que oscilan
entre 3 millones de años y menos de 300 mil años.
Sigue el Rano Kau, cuya actividad es relativamente contemporánea
con la del Poike; sus edades oscilan entre 2,56 millones
de años y 180 mil años pero a diferencia
del Poike presenta una fase final más compleja,
caracterizada por erupciones más ácidas
(ricas en sílice). Sufrió erupciones violentas
que culminaron con la explosión que generó
el colapso del cono central, dando origen a la formación
de la caldera que puede observarse hoy.
Por su parte, el Terevaka es el producto
de múltiples erupciones fisurales tipo islándico,
que controlan dos sistemas de fracturas de rumbo aproximado
N - S, desde Hanga Oteo hasta Puna Pau. Se estima que
su última actividad eruptiva ocurrió entre
unos 10 mil y 12 mil años atrás, correspondiente
a la colada de lava de Hiva Hiva, en la zona de Roiho.
Existen otras estructuras volcánicas
parásitas en cada uno de estos centros, como
la línea efusiva ácida que va desde el
Orito Te-Manavai, pasando por la caldera del Rano Kau
hacia los Motu-Kao-Kao, Motu-Iti y Motu-Nui y probablemente
hacia otras estructuras volcánicas submarinas,
al SW de los motu. Sin duda esta línea controla
los domos traquíticos del Poike y el cono de
tobas hialoclásticas del Rano Raraku.
Suelos
Los suelos de Isla de Pascua son todos de origen volcánico,
derivados ya sea de cenizas o lavas descompuestas, delgados
o muy delgados y con frecuentes afloramientos de lava.
La mayoría de ellos están cubiertos de
piedras volcánicas y fragmentos de lava, existiendo
sectores donde estos materiales se encuentran en gran
densidad (80 y 95%). Por ello, las series son por definición
pedregosas (CONAF, op. cit). En este caso, se considera
que un suelo está libre de piedras superficiales,
cuando éstas lo cubren entre un 10% y un 15%.
Los suelos son por lo general arcillosos,
producto de una descomposición completa de las
lavas volcánicas en cortos períodos; de
esta forma, las fracciones limo y arcilla representan
como mínimo un 60% y en promedio, un 80% de la
fracción mineral, no siendo raros aquellos en
que estas fracciones representan un 95%.
Casi todos los suelos presentan deficiencias
de potasio y es frecuente también una carencia
de fósforo soluble.
Los suelos son moderada o fuertemente
ácidos con un alto contenido de materia orgánica,
especialmente en la superficie. La fertilidad natural
es moderada a baja y el drenaje bueno lo que permite
un desarrollo adecuado de las plantas. No obstante,
algunos cultivos presentan limitaciones sin un manejo
especial de suelos debido a la escasa proporción
de agua de lluvia aprovechable a causa de la alta permeabilidad
y la elevada evaporación.
Existe un proceso generalizado de
erosión en la isla, el que ha adquirido características
de gravedad en algunos sectores como el Poike, Maunga
Tea Tea, Rano Raraku y en el sector norte de los faldeos
del volcán Rano Kau. Los agentes erosivos más
importantes son la lluvia y el viento, los que actúan
en forma combinada.
Hidrografía:
En la isla no existen corrientes superficiales y las
capas de agua subterráneas se encuentran a mucha
profundidad y con limitaciones de uso por su contenido
salino. Los únicos tres depósitos de aguas
superficiales se encuentran en los cráteres de
los volcanes Rano Aroi, Rano Raraku y Rano Kau.
La existencia de capas impermeables
a ciertas profundidades, la alta permeabilidad de los
suelos superficiales y las abundantes precipitaciones
crean extensas napas freáticas, que circunstancialmente
afloran como vertientes costeras.
Otras fuente de agua usada antiguamente
por los isleños fueron las concavidades de rocas
receptoras de agua de lluvia (Taheta), las más
conocidas de las cuales son las siguientes: Vai A Tare
en la planicie del Rano Kau, Vai A Repa en el fundo
Vaitea, Vai Utu Roroa en el primero de los tres cerros
de Maunga Tea Tea y Vai A Are cerca de La Pérouse.